Es con considerable satisfacción (y no sin un poco de alivio) que presentamos este segundo número de Ornitología Colombiana . Satisfacción, porque creo que vamos cumpliendo otra meta: dar continuidad al comienzo muy exitoso de nuestra revista. Alivio, porque varias personas me han dicho que sacar el primer número es mucho más fácil que el segundo o el tercero. El primero cuenta con la ventaja de la novedad y el entusiasmo inicial, tanto del cuerpo editorial y los autores como de los que lo financian. Sin embargo, muchas revistas excelentes "mueren" después de un número, especialmente por falta de financiación. Sostener económicamente a una revista científica a largo plazo no es fácil, a diferencia de una revista comercial. En nuestro caso, tuvimos la suerte de conseguir financiación por parte de BirdLife International para este número y el siguiente. Creo que éste fue un premio a la calidad de las contribuciones y la presentación de la revista, y el compromiso manifiesto de la ACO con la conservación de la avifauna colombiana a través del conocimiento científico. Sin duda, el primer número tuvo un éxito impresionante: ¡más de 31 000 visitas a la revista en la página web de la ACO !
Si hubo un detalle algo preocupante en ese primer número, fue la poca representación de colombianos jóvenes entre los autores principales. Sin embargo, el panorama ha cambiado sustancialmente en este segundo número: la mayoría de los autores son ornitólogos colombianos recién graduados (o no graduados). Esto demuestra que sin bajar nuestros estándares de revista de talla internacional, hemos logrado comprobar que nuestros ornitólogos jóvenes son capaces de producir trabajos de alta calidad, dignos de mostrarse ante el mundo ornitológico. El proceso editorial ha sido arduo en algunos casos, pero los autores y evaluadores han respondido a la altura del compromiso. Ahora toca seguir con el tercer número - ¡y más! Vale la pena enfatizar una vez más que, al hacerse socio de la ACO , uno no está pagando para una "suscripción" a Ornitología Colombiana (la revista como tal es gratis), sino apoyando su producción y las otras actividades de la Asociación en pro del estudio y conservación de las aves colombianas. Si queremos seguir adelante, ¡necesitamos su apoyo!
Con el propósito de ayudar y estimular a nuestros autores jóvenes, la ACO realizó un curso-taller de escritura científica muy exitoso en junio del 2004. Un grupo de 19 estudiantes recibió instrucción, consejos y críticas de seis de los ornitólogos con más experiencia en la publicación científica en el país. Parte del trabajo del curso versó sobre el mejoramiento de manuscritos que los estudiantes trajeron como requisito de admisión. En futuros números de Ornitología Colombiana algunos seguramente serán presentados a la comunidad ornitológica nacional e internacional. La cantidad y calidad de las ponencias en el Primer Congreso de Ornitología Colombiana también augura bien para el futuro de la revista, ¡siempre que los autores se animen a escribir y presentar los trabajos para publicación!
Quiero destacar que la publicación de artículos como los de este número trae beneficios a muchos niveles: a los autores porque se dejan conocer, lo cual les facilita obtener financiación para sus proyectos y acceso a cursos y programas de posgrado; a sus instituciones, porque ganan credibilidad en cuanto a su producción de investigadores y estudios de calidad; a los que financiaron los trabajos, porque pueden demostrar los resultados concretos de su apoyo; y a la ornitología colombiana en general, porque el resto del mundo se da cuenta que aquí se forman gente y se hacen cosas buenas (lo cual a su vez mejora las posibilidades de apoyo internacional para proyectos en el país). Más allá, la información publicada puede ayudar a las aves mismas, aportando bases para su conservación; el beneficiario final es la ciencia de la ornitología, cuyo progreso depende del intercambio de ideas y datos. Algunas personas siguen creyendo que la publicación es egoísta, un asunto de satisfacción personal no más; otras, que publicar sus datos es de alguna forma perderlos. Tales actitudes mezquinas son profundamente equivocadas: ¿cuánto más egoísta es aferrarse a sus datos y no compartirlos? La esencia de publicar es compartir y al hacerlo, uno demuestra capacidad de producir y ofrecer cosas dignas de divulgar. Así que sigamos compartiendo nuestros descubrimientos y conocimientos para el avance de la ornitología colombiana - y ¡aquí estamos en Ornitología Colombiana y la ACO para ayudar!
F. Gary Stiles
Editor General, Ornitología Colombiana
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